Arxivar per Març, 2009

Traduint el gira-sol

Posted in Eugenio Montale, Narcís Comadira, Tomàs Garcés with tags , , , , , , , on Març 31, 2009 by joantdo

El poema de Montale fa:

 

Portami il girasole ch’io lo trapianti

nel mio terreno bruciato dal salino,

e mostri tutto il giorno agli azzurri specchianti

del cielo l’ansietà del suo volto giallino.


 

Tendono alla chiarità le cose oscure,

si esauriscono i corpi in un fluire

di tinte: queste in musiche. Svanire

è dunque la ventura delle venture.


 

Portami tu la pianta che conduce

dove sorgono bionde transparenze

e vapora la vita quale essenza;

portami el girasole impazzito di luce.

 

Tomàs Garcés tradueix:

 

Porta’m el gira-sol. Vull trasplantar-lo

en el meu clos recremat del salobre,

i mostrar tot el dia als blaus miralls de l’aire

l’angoixa groga del seu rostre.


 

Les coses fosques de claror sedegen,

i s’esgoten els cossos en fluència

de tintes, i les tintes en música. Esvair-se

és, doncs, el goig suprem.


 

Porta’m, oh tu, la planta que acompanya

al lloc on brollen àuries transparències,

la planta que evapora com un perfum la vida;

porta’m el gira-sol enfolleït de llum!

 

Narcís Comadira, per la seva banda, ho gira així:

 

Porta’m el gira-sol perquè el trasplanti

al meu terrer cremat de tanta sal,

i mostri tot el dia als blaus mirallejants

del cel l’ansietat del seu rostre groguís.


 

Van cap a la claror les coses fosques,

s’exhaureixen els cossos en un flux

de colors: aquests en músiques. Esvanir-se

és per tant la ventura de les ventures.


 

Porta’m ara la planta que ens adreça

allà on sorgeixen rosses transparències,

que evapora la vida com essència;

porta’m el gira-sol esbojarrat de llum.

 

Cal recordar aquests mots de Calvino: “en una època de paraules genèriques i abstractes, paraules que serveixen per a qualsevol ús, paraules que serveixen per a no pensar i no dir, pesta del llenguatge que desborda del que és públic a allò privat, Montale ha sigut el poeta de l’exactitud, de l’opció motivada del lèxic, de la seguretat terminològica destinada a capturar la unicitat de l’experiència”.

El “terreno” montalià esdevé en Garcés un “clos” (‘terreny circuït de parets, de reixes, de tanques, etc’); en Comadira, un “terrer” (‘terra on hom s’ha criat, on hom viu’, ‘terreny’, ‘sòl de terra més o menys pitjada, per oposició al sòl de roca, de rajoles, etc.’). És igualment interessant adonar-se que “recremar” (‘torrar amb excés’) és un mot de sentit més restringit que no pas “cremar”. Al tercer vers Garcés fa desaparèixer un encavalcament (un recurs bàsic en el tractament montalià de la mètrica), canviant de passada la relació entre substantiu i adjectiu (que són els mateixos, “blau” i “espill”, però amb els papers canviats). Igualment, el “giallino” no és el groc (que és “giallo”); Comadira proposa un “groguís”.

És interessant comparar l’angoixa amb l’ansietat. La primera pot ser una opressió, un respir fatigós, a causa de la xafogor de l’atmosfera, d’un estat morbós, d’un disgust, etc. així com el propi estat atmosfèric que provoca aquella sensació. O pot ser també una opressió de l’ànim, un fatic, un afany extrem; d’aquí deriva la noció kierkegaardiana d’un estat anímic, no determinat per cap cosa concreta, característic de l’home, que li revela l’essència del seu ésser, la seva nul·litat finita davant la infinitud de Déu. I, finalment, el malestar profund, alhora físic i psíquic, determinat per la impressió d’un perill imminent, indeterminat, davant el qual hom resta impotent. Pel que fa a l’ansietat, pot ser una viva inquietud a propòsit d’un esdeveniment futur o incert, o bé una pertorbació psíquica caracteritzada per un estat d’extrema inseguretat i inquietud. Ambdós mots són ben fronterers (¿com distingir l’opressió de l’ànim de la inquietud psíquica?).

Encara pitjor amb esvanir-se i esvair-se: esvanir-se és ‘desaparèixer del tot’, ‘perdre poc a poc la força’ i ‘perdre el coneixement’. En canvi, esvair-se no només és reflexiu: esvair és ‘desfer, posar en confusió l’enemic’, ‘envair (un país, una ciutat), saquejant-los, devastant-los’, ‘dissipar, extingir’ (d’on salta cap a l’ús pronominal’ i, finalment, ‘defallir, especialment per efecte de no haver pres aliment d’estona’. ¿Com decidir-se?

Els arbres i el bosc

Posted in El món coetani, Episodis nacionals with tags , , on Març 29, 2009 by joantdo

Per tal que els arbres no facin perdre el bosc:

MANIFIESTO

La reforma neoliberal de la universidad española:
los Acuerdos de Bolonia como pretexto

adhesiones

Ante la ausencia de debate público respecto de la reforma de la universidad, tanto en lo que hace a los planes y evaluación de los estudios superiores, como a su relación con las necesidades de la sociedad necesidades que se pueden definir de muchas maneras y que, sin doblegarse a un único discurso, la universidad debe recoger en su pluralidad los abajo firmantes exponemos:

Los Acuerdos de Bolonia, seguidos de otras resoluciones en diversas ciudades europeas, se tomaron en 1999. Los países, entre los que se contaba España, convinieron en seis puntos que son propuestas políticas, pero no normas exigibles desde una perspectiva legal. A pesar de este carácter declarativo, “Bolonia” se ha esgrimido y se esgrime en nuestro medio como pretexto para disminuir e incluso anular la función fundamental de la universidad –en todas sus vertientes científicas y humanísticas que el gran lingüista y filósofo Charles S. Peirce, fundador del pragmatismo, definió como “espacio en el que se expone la condición viva del pensamiento”.

Es necesario recordar aquí, de manera sumaria, en qué consisten esos acuerdos, incluso con las modificaciones posteriores a las de 1999: 1) adopción de un sistema comparable de titulaciones; 2) que este sistema esté preferiblemente dividido en dos ciclos; 3) que sea evaluable por un sistema de créditos comunes, llamados por ello europeos; 4) que se promueva la cooperación europea para alcanzar niveles comparables de calidad y metodología; 5) que se promueva la necesaria dimensión europea de los planes de estudios y que esto facilite los niveles de ocupación de los ciudadanos de la Unión; 6) que se promueva también la movilidad de todos los estamentos de la comunidad universitaria.

Con la excusa de “Bolonia”, las autoridades universitarias españolas y catalanas comenzaron una transformación en la que ese conjunto de propuestas pensadas para facilitar convalidaciones, disminuir la burocracia y consolidar cierto estado de conciencia europeísta, que a su vez favorezca la entrada de la población universitaria al ámbito laboral, se ha transformado en pretexto para dos tipos de modificaciones. En apariencia ambas son asépticas y se esgrimen como movimiento de modernización, por lo que su sustrato ideológico se suele dar por indiscutible, tanto en el modo de exposición, más asertivo que argumentativo, como en la ausencia casi completa, en sus documentos, de invocación de autoridades y referencias académicas serias.

La primera modificación supone el transporte de las teorías del aprendizaje de la infancia y la adolescencia al mundo de los adultos que asisten a la universidad, como lo prueban los “manuales” que utiliza el Ministerio de Educación y las autoridades universitarias catalanas, plagados de consideraciones y advertencias propias de edades previas a la entrada en la adultez. Ante esta tendencia a la minorización de los estudiantes universitarios, hay que recordar que estos son adultos que votan, conducen coches, pueden ser padres y son responsables plenos, política y penalmente, de sus actos. De repente, a partir de aquella traducción, la vida universitaria –o algunos de sus miembros embarcados en tareas de gestión ha tendido a admitir un modelo de vigilancia de los estudiantes, que parecen convertirse en tutelados permanentes cuyas disposiciones psicológicas y sociales deben ser vigiladas y orientadas hacia el beneficio del grupo, sea éste lo que sea. No es esa la única tutela que se ejerce sobre la comunidad universitaria, ya que un porcentaje de profesores en precario que, en el caso de las universidades catalanas, alcanza niveles escandalosos, se ve limitado, debido a esa misma precariedad, en su capacidad de pronunciarse abiertamente acerca de cuestiones concernientes a los nuevos sistemas de evaluación y los planes de estudio. Resulta sintomático que se desvíen de manera soterrada recursos enormes a la gestión de la “innovación pedagógica” y en cambio  el profesorado no numerario esté sometido a unas condiciones salariales míseras y otras laborales de dudosa legalidad, que los obligan a hacerse cargo de las mismas responsabilidades que los numerarios. La calidad de la docencia entendida como transmisión seria, compleja y variada del saber se alcanza así a pesar de las autoridades universitarias, no gracias a ellas.

La segunda modificación tiene que ver con una inquietante reducción de la perspectiva social: nuestras autoridades esgrimen las necesidades de la “sociedad” para celebrar la utilización del léxico de las “habilidades” y “competencias” y proclaman el abandono o relegamiento del exigente mundo de los “contenidos”. Sólo que “sociedad”, en este caso, equivale a “empresa”. A esa grotesca reducción, a la que nos negamos, se debe la fuerte tendencia al abandono de términos como “saber” y “estudio” entre nuestras autoridades universitarias.

De allí que ellas subrayen la “innovación docente” como mera “innovación técnica” de la transmisión.

De hecho, las dos transformaciones encuentran su punto de unión en poderosos instrumentos de control que son preconizados y esgrimidos sin que quepa discusión. Cuando ésta se produce las autoridades o sus portavoces hablan, de manera inquisitorial, de  “resistencia solapada”, “egoísta”, “desconfiada”, “menos confesable” y, además, “doble, individual o colectiva, simultáneamente o por separado” (sic): véase el folleto de la Universitat de Barcelona ¿Qué es el Espacio Europeo de Educación Superior? firmado por José Antonio García Suárez.

Por último, cabe señalar que el control se ha unido, en el caso de Catalunya, a la concesión o no a los profesores de los complementos autonómicos, concesión que queda o puede quedar en manos de fundaciones, empresas y servicios en ocasiones privados y no sometidos a evaluaciones universitarias. Hasta febrero 2008 era obligatorio para la renovación de las becas predoctorales de la Generalitat el asistir a un seminario de tres días, organizado por un ente privado, so pena de perder la renovación de las becas. Ahora es sólo altamente recomendado.

El otro instrumento para adecuar la universidad a la empresa es la reforma de los planes de estudio, para la que se esgrimen razones de tipo laboral que, en lugar de asegurar la independencia de las universidades respecto del desarrollo de sus disciplinas y modos de acceso al conocimiento específico, las someten a las exigencias del mercado. En el caso de las ciencias exactas y aplicadas, con la natural complacencia del propio mercado.

En el caso de las disciplinas humanísticas, sin ninguna necesidad perentoria, salvo una curiosa vocación imaginaria de sometimiento a la “empresa” que pasa por rebajamiento innecesario de los contenidos. Innecesario, ya que el mercado suele llegar a las humanidades mediatizado por otros organismos sociales y educativos. En este segundo caso, una de las funciones de la universidad debe estar orientada a preparar a los licenciados de manera solvente y rigurosa hacia la enseñanza y la función pública así como también hacia las actividades propias de la gestión cultural y editorial, pero sin descuidar el ámbito propio del desarrollo, en todos los espacios y disciplinas, de los variados recursos del pensamiento crítico, base y condición de la ciudadanía en la democracia.

Esta variedad de funciones es un punto crucial del que no podemos abdicar en ningún caso: preparar a los licenciados para el trabajo no significa ofrendarlos a la “empresa”, sino, al contrario, ofrecerles instrumentos para recibir e incorporar los mejores, más elevados y complejos conocimientos en cada campo específico. Con esos instrumentos podrán resolver, del modo más libre posible, su relación con la sociedad, relación que incluye el derecho inalienable al trabajo.

Por todas estas razones, los abajo firmantes sostenemos que al abandonar el compromiso público de la transmisión específica del saber se roza peligrosamente el fraude. Primero, porque se recorta el derecho de los estudiantes a recibir e incorporar los conocimientos académicamente contrastados en cada una de las disciplinas de que se trate.

Segundo, porque se restringe la libertad de cátedra al disminuir la importancia de los contenidos incorporados por el estudiante –su saber en aras de una difusa, inaceptable y totalitaria vigilancia sobre su modo de ser.

Firmado: Ignasi Terradas (Facultad de Geografía e Historia, UB), Nora Catelli (Facultad de Filología, UB), Susana Narotzky (Facultad de Geografía e Historia, UB), Antoni Martí Monterde (UB) sigue

Para adherirse a este Manifiesto (y figurar en la relación de firmantes) envíe un correo
con su nombre, centro y número de DNI a:

ncatelli [signo de arroba] gmail.com
o a
antonimartimonterde [signo de arroba] ub.edu

Zürichsee

Posted in Antoni Pous, Paul Celan, Segimon Serrallonga with tags , , , , , , on Març 28, 2009 by joantdo

Vet aquí el poema “Zürichsee”, d’Antoni Pous:

 

Còrrec de silenci mut, dens de calitja humida.

A mig pendís de la nostra edat, fondal avall

cap al llac, un home atura un batre

afogat de gavines. Llac espillat d’ungles!

Ull clivellat de la terra! Per l’entrecuix del cel

com regala sang el puig antic dels homes!

Nin o ja noy, rusc, com t’eixamenes de crims

per l’ayre que us lliga! Ara, d’aquesta vora, arriba

l’enllapissada de la nafra solar.

 

 

Llac! Espill viat de sang! Fondal obert! Tancat! Ulls!

El cor del temps cedeix a aquesta voliaina roja.

Es reticula, vibra, entre filats d’espai bessons,

ara que l’ayre es refreda. Temps encebat de gluen!

Punt angulat d’arestes! A l’enxarxat de l’ull

com es sangtraeix la malva còrnia del vespre!

Iris o bé deu, canal, quina closa lenticular

glaça el bri que us grifolla? Ara, cristal·lí enfora, brunz

l’enllardissada de l’ungleig lunar.

 

Viaró de llums madur, dur de ferritja rodona.

Del cor glaçat dels anys, calladís amunt,

llisca, amunt, la brillantor sonora

el món absent dels pares. Clivell ensementat d’espurnes!

Tija vibrant de paraules! Per l’angulat de llums

quins rierons de veu distintament germinen?

Crims o ja mots, gruix rodonenc de l’ull,

quin buf de records us congela! Ací, d’aquesta vora, lluu

el cristall de la sangassa solar.

 

Ramon Farrés relaciona “l’enllapissada de la nafra solar” amb el vers “Llum alè enllantiat. Sang enllapissat”, traduït de Celan per Pous mateix. L’original, “Schneebett”, diu “Atemgeflecktes Gelucht. Strichweise Blut”; Reina Palazón ho traduirà per “Lámpara maculada de aliento. Estrías de sangre”. Igualment, la traducció de Celan “Veus, en el verd / de la faç de l’aigua clivellat” (“Stimmen, ins Grün / der Wasserflächte geritzt”; segons Reina Palazón, “Voces en lo verde / de la superficie del agua rayadas”). I també, naturalment, l’aparició insistent dels “ulls”, o del “cristall” final.

Pel que fa a l’ortografia arcaica, Segimon Serrallonga relaciona el “puig antic dels homes” amb el “puig d’Adam”, el “calvari” i, és clar, “Puig Antich” (sobre qui també ell fa un poema), “nin o ja noy” amb Andreu Nin i el Noy del Sucre, i “l’ayre” amb Francesc Layret. El primer vers (també ho indica Farrés) ve d’aquí:

 

Van pujant per camins envoltats de calma i silenci,

foscos, abruptes, del tot submergits en tenebres espesses.

 

Que és la traducció de Jordi Parramon del fragment de Les Metamorfosis d’Ovidi on s’explica com Orfeu i Eurídice pugen de l’Hades. Adela M. Trepat i Anna M. Saavedra, el 1930, ho traduïen així:

 

Prenen un corriol pendís a través del mut silenci,

escarpat, fosc, ple d’una calitja obaga.

 

No busquin “gluen”; no és en cap diccionari (cosa que significa, aviso, que el poeta no la va traure d’allà). De tot això, Segimon Serrallonga en dirà: “o se l’entén en el que diu (que és el que vol dir) o no se l’entén gens. No dóna la mà (no vol febleses) (no vol complaure)”. Resulta curiós llegir-ho vora aquest fragment sobre de la tesi de Pous sobre Llull:

Ha estat advertit per la majoria d’investigadors de l’obra de Llull, i ell mateix tot sovint ho adverteix amb un punt d’admiració, que ara i adés apareixen en els seus llibres mots rars, o inexistents, i terminologies especials. Per a situar l’abast d’aquests tractes familiars de Llull amb el seu català, cal tenir present, primer, que Llull pren el seu bé lingüístic de la llengua parlada i que sovint se’n serveix, sobretot en els aspectes narratius de la seva obra, a nivell de llengua parlada; i, segon, que sobre la base de la llengua parlada, Llull sotmet els mots a fixacions de restrenyiment i ampliació a nivell tècnico-científic.

El problema, en Pous, ja és com fer-se càrrec d’una tradició possiblement dual: “crims o ja mots”. Paraules que pareix que no venen d’enlloc, però també persones assassinades en una història que té ben poc d’oasi. En aquest tractament del llenguatge, però, devia pensar Serrallonga quan va escriure el seu al·lucinant “Lletres de goig a Toni Pous“, on el declara (inventant, per sufixació com Llull, un adjectiu per a Pous): “meitadívol“.

Rostres ocults

Posted in Franz Kafka, Josep Maria Fonalleras, Ramon Solsona with tags , , , , , , , , on Març 26, 2009 by joantdo

El narrador de Sis homes, de Josep Maria Fonalleras, coneix Aníbal Yebra, un personatge que primer fa un dejuni, després esdevé un eremita (eremita en un hotel, per una mena “d’estilització de l’eremitisme”) i finalment esdevé un poeta, consagrant-se en un recital de poetes amateurs (que acaba, per cert, amb el protagonista rebolcant-te pel terra en una mena de performance artaudiana). Com en tot el llibre, la història no és tant la d’Aníbal com la de la seua relació amb el narrador; així, el diàleg amb August Anger, l’home que ha tingut un infart, gira al voltant de la possibilitat (o l’oportunitat) de fer una narració sobre aquella experiència. I sobre la temporalitat d’aquella experiència.

El narrador, al final, arribarà a la conclusió que l’eremitisme de Yebra és una estafa. I en efecte: al llarg del seu periple, Yebra es mostra ansiós per ser vist, per ser contemplat, per exhibir-se. Però per exhibir-se com a separat dels altres. Potser només demana ajuda al narrador per tal que aquest escrigui un relat sobre la seua peripècia (cosa que, al capdavall, el narrador acaba fent). Per això en un moment determinat pot prendre com a model l’artista de la fam. Perquè l’ocultació pot ser, també, una tàctica.

En l’altre extrem, aquell qui al principi de Línia blava puja al metro i no deixa d’observar la gent fins arribar a l’altra punta no sabrà mai si totes les històries que va creant i entreteixint són certes. Solsona reitera aquí el mecanisme de Figures de calidoscopi; si allà no sabíem quina de les possibles vides de la protagonista era la veritable (tenint en compte que, parlant d’una novel·la, cap no ho era del tot), aquí les possibilitats que el narrador dedueix a partir de detalls mínims (una mà cremada, unes taques al coll, etc.), d’una observació general (l’edat permet deduir qui va viure la guerra, per exemple; l’aparença permet deduir l’origen estranger) i dels propis coneixements enciclopèdics (el narrador del metro és, al cap i a la fi, un aprenent de demiurg, amb l’ànim de convertir la L5 en una mena d’àleph) són pures hipòtesis.

Tant Solsona com Fonalleras, però, semblen proposar una mena de fenomenologia de l’acte narratiu, de les seues arrels en l’observació dels altres, en el diàleg, en la percepció. Fins i tot en les possibles manipulacions. Una inquietud que, potser no pas casualment, coincideix amb el moment en que molts cineastes es disfressen de documentalistes per esquivar tota la marqueteria que acaba desvirtuant la proposta de Solsona (massa semblant, al final, a un colobrot d’aquests on cal incloure necessàriament un immigrant dels d’ara, un immigrant dels d’abans, un delinqüent i un especulador immobiliari).

El peix

Posted in Carson McCullers, Isak Dinesen, Julien Gracq with tags , , , , , , on Març 24, 2009 by joantdo

El conte d’hivern “El peix”, d’Isak Dinesen, el protagonitza Erik VII Glipping (1259-86), rei de Dinamarca que, enfrontat amb la noblesa i el clero, va ser assassinat per uns conspiradors. La narradora ens informa que, segons una llegenda, va ser assassinat pels esbirros del seu conestable, Stig Andersen Hvide, després que el rei n’havia seduït la dona, Ingeborg. Això ho sabem per una nota final; tot el relat es dedica a explicar els possibles antecedents d’aquesta història, que no sabrem mai si podem donar per certa.

I, dins el relat, Erik es troba amb Granze, un ancià serf sòrab ( o vende) que l’havia cuidat quan era petit, i amb Sune, un amic de joventut que estudia teologia. El primer troba un anell blau dins el ventre d’un peix que està cuinant per al rei; el segon s’adona que és el mateix anell que, costes enllà, va perdre uns dies abans la seua parenta Ingeborg. Erik la imagina, aleshores, amb els ulls del color de l’anell, i decideix anar a tornar-l’hi.

Tot el conte és l’itinerari del monarca fins arribar a aquesta troballa; el d’un rei al qual veiem al principi movent-se de nit per les seues estances, sense poder dormir fins a la matinada, neurastènic, angoixat pel fet que es troba sol en un regne on cap ésser no pot comprendre’l, en la mesura que cap ésser no és igual a ell. Per això comença a sospitar que un possible interlocutor, un possible igual, seria Déu. El seu cor és una mar; l’univers no l’ompliria. Això mateix intentarà explicar l’endemà a Sune, que li respon amb una versió sui generis del mite de Jesús. El rei s’hi revolta: “¿Per què només va viure entre fusters i pescadors? Ja que havia baixat a la terra, bé podria haver provat la circumstànciaq d’un gran senyor, sí, d’un rei”.

Granze després parlarà dels vendes:

Allò que va passar al pare del nostre pare, i a aquells ancians que ja es podrien quan la seva mare li donava el pit, encara ho tenim a la memòria; ho recordem sempre que volem. Vós també teniu la cobejança i els temors dels vostres pares a la sang, però no la seva saviesa: no van saber com calia trasmetre-la a l’hora d’engendrar un fill. Per això cadascun de vosaltres ha de tornar a començar, des del principi, com un ratolí acabat de néixer que potinegi en la foscor. (cito per la traducció de Toni Pasqual)

I recorda els temps antics, quan arbres i tempestes parlaven, i s’adreçaven als homes, recordant-los la seua finitud, la seua petitesa, semblant a la de “rates i polls”. En trobar l’anell, Sune hi afegeix la història del rei Polícrates, que va perdre i retrobar un anell al mar, i va morir, de tan confiat de la seua bona sort, en fer cas omís d’un malson premonitori. Granze, quan Erik li demana què pot significar l’anell, afegeix:

allò que volen dir els esdeveniments prové de l’estat d’ànim dels homes als quals ocorren, i (…) cap esdeveniment extern no és el mateix per a dos homes.

El rei recordarà aleshores la història del rei Canut (un altre nom històric, per cert) que va intentar inútilment que la mar l’obeís; però per a ell no és una befa de la vanitat del monarca, sinó l’obertura d’un dubte: ¿i si l’hagués obeït? Erik, en realitat, s’està tot el conte esperant una senyal, un signe que li permeti donar sentit al món (amb la mateixa atenció que Aldo sotja l’horitzó de la riba de les Sirtes, o Grange explora els boscos a Un balcon en forêt; i les senyals passen davant seu, en forma de relats, mentre ell s’entesta a no entendre-les. Perquè tots els relats el comminen a refrenar la hybris superbiosa insinuada en el seu afany de parlar amb Déu de tu a tu. Els personatges travessen un paisatge fastuós, tot ell símbol, un llenguatge emmudit al qual ningú para compte; excepte, potser, la narradora. D’això parlava Carson McCullers:

La veritable sorpresa [d’aquests relats] és en l’escriptura mateixa: les inesperades combinacions de paraules, lleugerament arcaiques, la gràcia funambulesca de les frases. Dinesen escriu sobre les verdes fagedes de Dinamarca al mes de maig, o d’un jove escrivent que contempla la neu nocturna de París sota l’ombra de Notre-Dame, i d’immediat la imatge cobra vida dins el marc que li correspon.

L’ordre just

Posted in Gustave Flaubert, James Joyce with tags , , , on Març 22, 2009 by joantdo

De jovenet em van regalar una edició de Madame Bovary, la d’Alianza, amb un pròleg entusiàstic de Mario Vargas Llosa i un curiós apèndix que incloia les cartes de Flaubert a Louise Colet. Un text que constitueix un bon avís: Gustave s’hi queixa amargament de les penalitats que travessa per escriure el seu llibre sobre no-res, la dificultat de véncer el fàstic que li provoquen els personatges de província que l’habiten, i sobretot dels problemes per a decidir quina paraula posar, on marcar una coma o un punt, com enllaçar les diferents peces del conjunt.

Temps després, James Joyce estava escrivint Ulysses (cito l’anècdota de memòria; ja em dispensaran si m’hi perdo). Li va comentar a un amic que portava dues setmanes de feina infernal.

“Hauràs avançat molt, no?”

“No! Només he fet dues línies!”

“Ahhhh… estaves cercant le mot juste!”

“Oh, no, les paraules les tenia; el problema era en quin ordre posar-les”

Als marges de l’article

Posted in Dilemes, Ramon Solsona with tags , , , , , on Març 19, 2009 by joantdo

Ull de bou, de Ramon Solsona, és un recull d’articles periodístics que té un detall curiós, i del qual potser caldria pendre nota si la gent segueix insistint a publicar blogs en forma de llibre: alguns dels articles, reproduïts més o menys fidelment (però no tots, per motius que en cada cas l’autor explica) van acompanyats per un breu resum, amb citacions, de les reaccions (en forma de carta al director o en forma d’article) que va provocar, a banda de notícies confluents. Com si, posem per cas, algú publiqués el seu blog acompanyant-lo del palimpsest de comentaris que n’ha fet altri (i, desenganyem-nos: són la sal de l’assumpte).

Solsona, d’altra banda, és d’aquells escriptors capaços de jugar-s’ho tot per un efecte verbal. Des d’un article on totes les “ç” esdevenen “ñ”, fins al relat de Llibreta de vacances on la Barcelona pre-olímpica esdevé un cos humà sotmès a mil operacions quirúrgiques, mitjançant un divertidíssim joc de metàfores (gens gratuït, d’altra banda). Així, l’article “Lo Parot” està escrit en una llengua que reprodueix fidelment la parla de la gent d’Horta de Sant Joan (i aquí ve el que els deia dels canvis en el article; Solsona al comentari admet que l’ajuda d’un filòleg li ha permès refinar una mica més el joc a l’edició en llibre).

Al comentari mateix, Solsona reprodueix un fragment d’un altre article seu, que em permet transcriure aquí una cosa que, si la digués jo, no quedaria tan bé:

Hi ha una implícita escala de valors socio-lingüístics que situen el català del nord per damunt del barceloní: és el català genuí, de soca-rel, l’autèntic. I per sota hi ha l’occidental, curiós, casolà, rural, menys autèntic a mesura que s’acosta a l’Ebre. Com més a l’oest i més al sud, la consciència lingüística és cada vegada més vacil·lant, perquè la gent no veu reflectida la seva parla als mitjans de comunicació i se’n senten insegurs. Més i tot: diferencien entre el català i allò que parlen ells.

Perdut dins els sucosos volums miscel·lanis de coberta dura de les Publicacions de l’Abadia de Montserrat, em sembla que en homenatge a Badia i Margarit, hi ha un article que descriu un estudi fet a l’Institut Joaquim Bau, de Tortosa, uns anyets després que hi estudiés jo. I comproven un curiós fenomen. Els estudiants es troben que a casa tota la vida han dit “llepolies” (per exemple), però que a classe i a la tele i als llibres s’escriu “llaminadures”, paraula que els és estranya; però alhora tenen la idea que “llepolies” no és la correcta. Per tant, acaben recorrent a una altra opció, sancionada també tant per l’escola com pels mitjans, encara que una mica subreptíciament: “txutxeries”.