Archive for the El món coetani Category

Els arbres i el bosc

Posted in El món coetani, Episodis nacionals with tags , , on Març 29, 2009 by joantdo

Per tal que els arbres no facin perdre el bosc:

MANIFIESTO

La reforma neoliberal de la universidad española:
los Acuerdos de Bolonia como pretexto

adhesiones

Ante la ausencia de debate público respecto de la reforma de la universidad, tanto en lo que hace a los planes y evaluación de los estudios superiores, como a su relación con las necesidades de la sociedad necesidades que se pueden definir de muchas maneras y que, sin doblegarse a un único discurso, la universidad debe recoger en su pluralidad los abajo firmantes exponemos:

Los Acuerdos de Bolonia, seguidos de otras resoluciones en diversas ciudades europeas, se tomaron en 1999. Los países, entre los que se contaba España, convinieron en seis puntos que son propuestas políticas, pero no normas exigibles desde una perspectiva legal. A pesar de este carácter declarativo, “Bolonia” se ha esgrimido y se esgrime en nuestro medio como pretexto para disminuir e incluso anular la función fundamental de la universidad –en todas sus vertientes científicas y humanísticas que el gran lingüista y filósofo Charles S. Peirce, fundador del pragmatismo, definió como “espacio en el que se expone la condición viva del pensamiento”.

Es necesario recordar aquí, de manera sumaria, en qué consisten esos acuerdos, incluso con las modificaciones posteriores a las de 1999: 1) adopción de un sistema comparable de titulaciones; 2) que este sistema esté preferiblemente dividido en dos ciclos; 3) que sea evaluable por un sistema de créditos comunes, llamados por ello europeos; 4) que se promueva la cooperación europea para alcanzar niveles comparables de calidad y metodología; 5) que se promueva la necesaria dimensión europea de los planes de estudios y que esto facilite los niveles de ocupación de los ciudadanos de la Unión; 6) que se promueva también la movilidad de todos los estamentos de la comunidad universitaria.

Con la excusa de “Bolonia”, las autoridades universitarias españolas y catalanas comenzaron una transformación en la que ese conjunto de propuestas pensadas para facilitar convalidaciones, disminuir la burocracia y consolidar cierto estado de conciencia europeísta, que a su vez favorezca la entrada de la población universitaria al ámbito laboral, se ha transformado en pretexto para dos tipos de modificaciones. En apariencia ambas son asépticas y se esgrimen como movimiento de modernización, por lo que su sustrato ideológico se suele dar por indiscutible, tanto en el modo de exposición, más asertivo que argumentativo, como en la ausencia casi completa, en sus documentos, de invocación de autoridades y referencias académicas serias.

La primera modificación supone el transporte de las teorías del aprendizaje de la infancia y la adolescencia al mundo de los adultos que asisten a la universidad, como lo prueban los “manuales” que utiliza el Ministerio de Educación y las autoridades universitarias catalanas, plagados de consideraciones y advertencias propias de edades previas a la entrada en la adultez. Ante esta tendencia a la minorización de los estudiantes universitarios, hay que recordar que estos son adultos que votan, conducen coches, pueden ser padres y son responsables plenos, política y penalmente, de sus actos. De repente, a partir de aquella traducción, la vida universitaria –o algunos de sus miembros embarcados en tareas de gestión ha tendido a admitir un modelo de vigilancia de los estudiantes, que parecen convertirse en tutelados permanentes cuyas disposiciones psicológicas y sociales deben ser vigiladas y orientadas hacia el beneficio del grupo, sea éste lo que sea. No es esa la única tutela que se ejerce sobre la comunidad universitaria, ya que un porcentaje de profesores en precario que, en el caso de las universidades catalanas, alcanza niveles escandalosos, se ve limitado, debido a esa misma precariedad, en su capacidad de pronunciarse abiertamente acerca de cuestiones concernientes a los nuevos sistemas de evaluación y los planes de estudio. Resulta sintomático que se desvíen de manera soterrada recursos enormes a la gestión de la “innovación pedagógica” y en cambio  el profesorado no numerario esté sometido a unas condiciones salariales míseras y otras laborales de dudosa legalidad, que los obligan a hacerse cargo de las mismas responsabilidades que los numerarios. La calidad de la docencia entendida como transmisión seria, compleja y variada del saber se alcanza así a pesar de las autoridades universitarias, no gracias a ellas.

La segunda modificación tiene que ver con una inquietante reducción de la perspectiva social: nuestras autoridades esgrimen las necesidades de la “sociedad” para celebrar la utilización del léxico de las “habilidades” y “competencias” y proclaman el abandono o relegamiento del exigente mundo de los “contenidos”. Sólo que “sociedad”, en este caso, equivale a “empresa”. A esa grotesca reducción, a la que nos negamos, se debe la fuerte tendencia al abandono de términos como “saber” y “estudio” entre nuestras autoridades universitarias.

De allí que ellas subrayen la “innovación docente” como mera “innovación técnica” de la transmisión.

De hecho, las dos transformaciones encuentran su punto de unión en poderosos instrumentos de control que son preconizados y esgrimidos sin que quepa discusión. Cuando ésta se produce las autoridades o sus portavoces hablan, de manera inquisitorial, de  “resistencia solapada”, “egoísta”, “desconfiada”, “menos confesable” y, además, “doble, individual o colectiva, simultáneamente o por separado” (sic): véase el folleto de la Universitat de Barcelona ¿Qué es el Espacio Europeo de Educación Superior? firmado por José Antonio García Suárez.

Por último, cabe señalar que el control se ha unido, en el caso de Catalunya, a la concesión o no a los profesores de los complementos autonómicos, concesión que queda o puede quedar en manos de fundaciones, empresas y servicios en ocasiones privados y no sometidos a evaluaciones universitarias. Hasta febrero 2008 era obligatorio para la renovación de las becas predoctorales de la Generalitat el asistir a un seminario de tres días, organizado por un ente privado, so pena de perder la renovación de las becas. Ahora es sólo altamente recomendado.

El otro instrumento para adecuar la universidad a la empresa es la reforma de los planes de estudio, para la que se esgrimen razones de tipo laboral que, en lugar de asegurar la independencia de las universidades respecto del desarrollo de sus disciplinas y modos de acceso al conocimiento específico, las someten a las exigencias del mercado. En el caso de las ciencias exactas y aplicadas, con la natural complacencia del propio mercado.

En el caso de las disciplinas humanísticas, sin ninguna necesidad perentoria, salvo una curiosa vocación imaginaria de sometimiento a la “empresa” que pasa por rebajamiento innecesario de los contenidos. Innecesario, ya que el mercado suele llegar a las humanidades mediatizado por otros organismos sociales y educativos. En este segundo caso, una de las funciones de la universidad debe estar orientada a preparar a los licenciados de manera solvente y rigurosa hacia la enseñanza y la función pública así como también hacia las actividades propias de la gestión cultural y editorial, pero sin descuidar el ámbito propio del desarrollo, en todos los espacios y disciplinas, de los variados recursos del pensamiento crítico, base y condición de la ciudadanía en la democracia.

Esta variedad de funciones es un punto crucial del que no podemos abdicar en ningún caso: preparar a los licenciados para el trabajo no significa ofrendarlos a la “empresa”, sino, al contrario, ofrecerles instrumentos para recibir e incorporar los mejores, más elevados y complejos conocimientos en cada campo específico. Con esos instrumentos podrán resolver, del modo más libre posible, su relación con la sociedad, relación que incluye el derecho inalienable al trabajo.

Por todas estas razones, los abajo firmantes sostenemos que al abandonar el compromiso público de la transmisión específica del saber se roza peligrosamente el fraude. Primero, porque se recorta el derecho de los estudiantes a recibir e incorporar los conocimientos académicamente contrastados en cada una de las disciplinas de que se trate.

Segundo, porque se restringe la libertad de cátedra al disminuir la importancia de los contenidos incorporados por el estudiante –su saber en aras de una difusa, inaceptable y totalitaria vigilancia sobre su modo de ser.

Firmado: Ignasi Terradas (Facultad de Geografía e Historia, UB), Nora Catelli (Facultad de Filología, UB), Susana Narotzky (Facultad de Geografía e Historia, UB), Antoni Martí Monterde (UB) sigue

Para adherirse a este Manifiesto (y figurar en la relación de firmantes) envíe un correo
con su nombre, centro y número de DNI a:

ncatelli [signo de arroba] gmail.com
o a
antonimartimonterde [signo de arroba] ub.edu

L’amistat

Posted in El món coetani with tags , , on Març 18, 2009 by joantdo

Jacques Derrida té un article curiós sobre el perdó, on planteja que el perdó, el veritable perdó, seria aquell que s’apliqués a un acte imperdonable. No sé si jo mateix seria capaç de defensar aquesta teoria davant d’una persona que ha patit una violació; però m’agrada traslladar el procediment mental a, per exemple, l’amistat. La veritable amistat, aleshores, seria la que no demana res a canvi (a diferència de l’amor, que sempre demana alguna cosa). Un veritable favor, per tant, seria aquell que li fesses a un grandíssim fill de la gran puta.

Des d’aquí, seria fàcil saltar a un retret habitual adreçat a la crítica nostrada (i, segurament, també a la del Sénia enllà): que hom parla bé d’un llibre (o el vota en un premi) perquè el tal llibre l’ha escrit o editat un que és amic seu. És sempre una manera d’indicar que, si no fos per aquesta circumstància, del llibre no se’n parlaria (per no entrar en el que passa, raonadament o no, amb les escriptores). Ja ho sabeu: en temps de guerra, tot forat…

Dins el món llibresc, un fenomen tangent amb el de l’amistat és el de les dedicatòries dels llibres de poemes. Ara bé: el problema és sempre què passa si un té un amic que és un bon escriptor. I el fet és que els bons escriptors sovint es coneixen entre si. Feu la prova algun dia d’agafar un llibre de poesia que us hagi agradat, i dedicar-vos a buscar les obres dels autors que hi tenen dedicatòria; com en un Facebook primitiu, en menys d’un any haureu llegit tot el que us interessa.

Tanmateix, en el raonament que indicàvem hi veig una errada de punteria: potser el mal no és de la gent que deixa bé els llibres dels amics, sinó de la gent que no deixa bé un llibre si no és d’un amic (o que no premia un llibre si va amb pseudònim). De la manca de generositat amb els desconeguts, vaja; és això el que després fa malpensar, encertant o no. De la manca de curiositat, en el fons. D’un concepte gasiu del favor com a intercanvi (quid pro quo), com a crèdit amb interessos. I de la vida entesa com un procediment tàctic, a l’expectativa d’esprémer la llimona de l’altre.

I perdonin si m’he posat moralista, avui.

Viatge a Itàlia

Posted in El món coetani, John Cheever with tags , , on Març 17, 2009 by joantdo

El relat “La bella lingua”, de John Cheever, s’inicia engaltant una bella reflexió sobre les diferències entre un expatriat i un turista. L’expatriat és Wilson Streeter, un estadístic divorciat que es troba fent una feina a Roma i intenta aprendre italià, ja que creu que si vol entendre el país cal que n’entengui l’idioma. El turista trigarà a aparèixer en el conte: és l’oncle George, un parent de la professora que, després d’un periple desastrós, escull Streeter. I el seu periple, el de l’oncle George, també resulta desastrós: no aconsegueix que li serveixin ous amb pernil perquè el cambrer no parla anglès (ni ell italià) i li roben 400 dòlars en unes ruïnes romanes sense que gosi fer la denúncia (li havien promès veure una zona especial, “només per a homes”). I arriba, finalment, a Roma, escandalitzat que pertot arreu hi hagi “estàtues d’homes sense roba. Despullats“. El millor moment, però, és quan l’autobús on dóna una volta turística entra en un poble i interromp una celebració; la gent comença a mirar els viatgers (majorment ancians; Cheever, astut, prepara des d’una pàgina abans la imatge de l’autobús com una peixera) i l’oncle George, incòmode, desitja poder-los dir: “No ens mireu així… no ens mireu així…”.

Conceptuals

Posted in Arts, Dilemes, El món coetani, Paul de Man with tags , , , , on Març 12, 2009 by joantdo

Caldria passar potser per l’art; per una polèmica subjacent en l’art de les últimes dècades, i que enfronta la pintura d’ofici amb els experiments conceptuals. Una tensió especialment vibrant en un moment històric molt determinat: el pas dels anys setanta als anys vuitanta. El relat historiogràfic convencional ens parla de l’esgotament de l’art conceptual i del retorn de la pintura; Kevin Power, en un dels volums d’Impasse, ho explica així:

Després de la sequera d’allò conceptual i allò post-minimal dels anys seixanta i setanta, el retorn al que s’anomenava “el plaer de la pintura” va suposar un retorn de la pintura com a artefacte, com a expressió i, evidentment, com a bé de consum: un article vendible! (…) És gairebé com si l’art espanyol presentés les seves credencials en termes d’una adhesió neoconservadora a la pintura de l’alta cultura o de l’escultura de materials noble

El procés té paral·lels gairebé massa indiscutibles amb la Transició coetània, amb el pacte d’oblit i, pràcticament, de no agressió (per part d’un sol sector), que acabarà ofegant tot de possibilitats inèdites apuntades en els crispats anys setanta. Paral·lels, així mateix, amb l’evolució de la literatura del període. La idea de postmodernitat, així, o més aviat la recepció de la idea de postmodernitat en el context espanyol, pren un caire de restauració conservadora. Així com es passa de l’art conceptual a la pintura neoexpressionista, s’abandona el textualisme tot recuperant la narrativitat tradicional.

Sota els últims alens del règim franquista, el conceptual espanyol agafa un caire fortament polititzat, i és justament el dilema sobre les relacions entre política i creació allò que el reduirà a mera possibilitat i, finalment, a zona d’oblit. Per això una retrospectiva sobre el Grup de Treball que es va fer fa uns anys al MACBA estava integrada, bàsicament, per textos: els articles de la polèmica amb Tàpies, l’atac a les escultures d’autopista, etc. Allò que escombren els anys vuitanta en expulsar el conceptualisme és una problematització del llenguatge, una aturada reflexiva prèvia al treball creatiu dedicada a examinar aquest d’una manera crítica. S’examina la funció social i política de l’art, el paper de la representació, dels marcs, dels recursos; s’exploren possibilitats alternatives. Es nega la transparència dels mitjans. La teoria arriba a tenir tanta importància com la pròpia obra; el retorn a la pintura, en el fons, és una més de les formes d’allò que Paul de Man va anomenar la resistència a la teoria. “Jo pinto i prou” és una professió d’ingenuïtat, per tant, profundament retòrica; tant com la seua paral·lela “jo escric i prou” (tanmateix, més evidentment contradictòria; teoritzar també és escriure).

Si ens avinguéssim a simplificar, podríem parlar de dos cicles històrics en l’avantguarda. El primer, inaugural, és el de les anomenades avantguardes històriques: tot el seguit d’ismes apareguts durant les primeres dècades del segle XX, abans de la Segona Guerra Mundial. El segon cicle, sovint anomenat segona avantguarda, té lloc entre els anys seixanta i setanta del segle, un cop superat aparentment el trauma de postguerra. Un moment en el qual la primera avantguarda és sotmesa a una revisió crítica, un procés en el qual es revaloritza, especialment, DADA. Ja no hi ha la ingenuïtat de la primera onada; la segona avantguarda se situa, de fet, en un lloc pràcticament inhabitable. Segons Peter Bürger, l’atac principal de l’avantguarda anava adreçat contra l’estètica burgesa, l’estètica basada en l’autonomia kantiana de l’art; per això la seua culminació podria bé ser el ready-made duchampià, que atempta contra la institució artística en bloc. Bürger mateix identifica un segon moment en el qual el gest de Duchamp, irrepetible, es reprèn, però ja codificada, admesa dins la institució: el moment en què la performance, el happening, el ready-made, entren en el museu.

Les avantguardes se situen aleshores en una contradicció aparentment irresoluble: la intenció és trencar, innovar, però el procediment emprat és un reciclatge de mètodes ja emprats, una adaptació als mecanismes del món de l’art. En altres termes: l’avantguarda esdevé allò que no era, esdevé tradició. Cal tenir present això per entendre el reviscolament tradicionalista dels anys vuitanta (que, malgrat les aparences, s’ha mantingut fins avui dia). La tradició prèvia al romanticisme consistia en un seguit de temes, procediments, formes, que anaven passant de mà en mà fins a esdevenir patrimoni comú: per això qui fa un sonet no és considerat automàticament un imitador de Giacomo da Lentini. Per contra, la modernitat crea el concepte forma intransferible; la noció d’originalitat crea automàticament la d’epigonisme. I quan un poeta fa un cal·ligrama esdevé, automàticament, un imitador d’Apollinaire. La fal·làcia està servida: hom parla d’esgotament de l’avantguarda (ja que l’avantguarda es repeteix) i, certificat això, torna a fer sonets, en els quals ja no es reconeix la imitació. En un altre nivell, es critica l’entrada de les obres avantguardistes en el museu, com si fos un contrasentit (paral·lel a la recent polèmica sobre els polítics antisistema que van en cotxe oficial) i no un fenomen derivat de la marxa habitual de les coses (és a dir, del fet que, amb el temps, la ruptura és acceptada per la societat, assumida pel “sistema”).

 

 

Fòssils

Posted in Postil·les, Rafael Sánchez Ferlosio with tags , , , , on Març 10, 2009 by joantdo

En un text inclòs al recull El geco. Cuentos y fragmentos, Sánchez Ferlosio descriu el teatre Marcello, de Roma, amb la disposició de les pedres que pretén imitar la natura:

naturaleza pretendían fingirse ante los ojos que las contemplaban, no de modo distinto a lo que ocurre con quien, escandallando la profundidad del alma, tras haber traspasado y apartado cuanto pueda antojársele sobreedificación de la cultura, cree estar tocando finalmente la roca viva de la naturaleza – pues tampoco esa más profunda y acendrada resistencia que la sonda no logra perforar suele ser otra cosa más que ruina fósil de otra cultura más, exteriormente extinta, pero erguida en la sombra todavía.

És amb aquesta convicció que Sánchez Ferlosio, en un text autobiogràfic, oposa Dostoyesqui (sic) a Laclos: el primer pretén dir allò que passa dins l’ànima de Raskolnikov, el segon recorre a l’epistolari, on són els personatges el qui diuen el que succeeix en la seva ànima: “los hechos anímicos ya están verbalizados, en la intimidad, por los que la padecen; ya son autorrepresentaciones, a veces interferidas por una inconsciente, semiconsciente o voluntariosa hipocresía en aras de la bella imagen con la que ante sí mismos o ante el destinatario desean aparecer”.Giovanni Rizzoni, al respecte justament del text sobre el teatre romà, ha parlat de com l’intercanvi “negatiu” entre natura i cultura es veu superat en els textos de Sánchez Ferlosio per una nova relació, basada en una llibertat respecte a tot retorn d’allò igual.

El dia després

Posted in El món coetani with tags on Març 9, 2009 by joantdo

Hi ha una anècdota deliciosa en un llibre de teoria literària feminista. Una novel·lista canadenca, amb un nom ambigu (com per exemple Beverly), va publicar la seua primera novel·la sense cap fotografia a la coberta, la contracoberta ni la sol·lapa. Un crític en va fer la ressenya, tot lloant la força i el vigor del seu estil. Al cap de poc, va publicar la segona novel·la, ara amb fotografia: el mateix crític, davant l’encàrrec, va parlar d’un estil sensible i delicat.

Per coses d’aquestes, i de més absurdes encara, ja fa molt de temps que existeix una certa tendència a diferenciar el sexe (biològic) del gènere (cultural). El primer és gairebé inevitable. El segon seria una mena de rol, un paper a representar davant els altres. Ja fa molt de temps que les feministes van adonar-se que refugiar-se en uns suposats trets de la identitat femenina (el caracter delicat i sensible, per exemple) només era una forma de perpetuar la discriminació. A això li devem, per exemple, la manera com Hélène Cixous s’apropa a la Cleopatra shakespeariana, anant més enllà, per tant, de la necessària recuperació d’autores menyspreades.

Tot plegat, és clar, és un àmbit relliscós, una mena de tria entre l’ou o la gallina. Però no hi ha més remei que plantar-hi cara.

Pere Gimferrer i Pere Ordóñez

Posted in El món coetani, Roberto Bolaño with tags , , , on Març 5, 2009 by joantdo

Al capítol 23 de la segona part de Los detectives salvajes, situat majorment a la Feria del Libro de Madrid de juliol de 1994, apareix un tal Pere Ordóñez, que diu això:

Antaño los escritores de España (y de Hispanoamérica) entraban en el ruedo público para transgredirlo, para reformarlo, para quemarlo, para revolucionarlo. Los escritores de España (y de Hispanoamérica) procedían generalmente de familias acomodadas, familias asentadas o de una cierta posición, y al tomar ellos la pluma se volvían o se revolvían contra esa posición: escribir era renunciar, era renegar, a veces era suicidarse. Era ir contra la familia. Hoy los escritores de España (y de Hispanoamérica) proceden en número cada vez más alarmante de familias de clase baja, del proletariado y del lumpenproletariado, y su ejercicio más usual de la escritura es una forma de escalar posiciones en la pirámide social, una forma de asentarse cuidándose mucho de no trasgredir nada. No digo que no sean cultos. Son tan cultos como los de antes. O casi. No digo que no sean trabajadores. ¡Son mucho más trabajadores que los de antes! Pero son, también, mucho más vulgares. Y se comportan como empresarios, o como gángsters. Y no reniegan de nada o sólo reniegan de lo que se puede renegar y se cuidan mucho de no crearse enemigos o de escoger a éstos entre los más inermes. No se suicidan por una idea sino por locura y rabia. Las puertas, implacablemente, se les abren de par en par. Y así la literatura va como va. Todo lo que empieza como comedia acaba indefectiblemente como comedia.

La tesi és reblada, dins el mateix capítol, per l’aparició de Marco Antonio Palacios, un d’aquests autors que es comporten com empresaris o com gangsters. Més o menys per aquella mateixa època, Pere Gimferrer, en un text sobre la situació social dels intel·lectuals europeus d’on he esborrat algunes digressions (particularment, sobre el paper de la dona, que no vull menystenir, però que ara mateix no és el tema), diu això:

la mateixa evolució de la democràcia (…) ha portat un fet totalment nou: l’ascensió a la creació literària de capes socials abans amb prou feines alfabetitzades. Aquest fet és realment molt recent i les conseqüències encara en són imprevisibles. Allò cert és que l’extracció de l’escriptor ha estat secularment aristocràtica, burgesa o menestral; en conseqüència, tota la modernitat s’explica només com a literatura emmarcada en aquestes pautes (…) precisament era per això que podien reptar, des d’un refinament més rebel i profund, el món del qual procedien (…). Com que tanmateix l’status de respectabilitat originat per la literatura ha restat intangible, aquesta literatura feta per plebeus pot esdevenir en alguns casos un camí personal per conquerir la respectabilitat, no pas per desempallegar-se’n (que era, precisament, allò que abans de res més buscaven Byron, Rimbaud i Joyce). (…) Aquesta (…) proletarització (no merament democratització, no pas exactament democratització) del fet literari tindrà conseqüències que fan de mal vaticinar, però n’hi ha, tanmateix, una d’evident. (…) pel cantó dels homes, corre el risc involuntari de neutralitzar, malaguanyar o destruir els espais de llibertat que havien conquerit l’avantguarda i més generalment la modernitat, per tal com aquests espais eren obtinguts a expenses d’un status social que, per als fundadors de l’avantguarda, era quelcom de dat d’antuvi, i en canvi, ara, per als escriptors d’origen quasi proletari de l’era post-marxista, esdevé el guany final que atenyen pel fet de ser escriptors, de manera que, gràcies al gest, inicialment rebel, que els dugué a escriure, assoleixen el premi d’obtenir el conformisme (…). D’ací, per a molts d’aquests autors d’ara, una certa incomprensió llur, a voltes de l’avantguarda i del modern, i fins i tot una certa desconfiança o una certa hostilitat.

Per això, segons Gimferrer, la literatura catalana, d’ençà dels anys 80, la mantenen “sectors, aquests d’ara, altrament del tot capaços de mantenir-la viva, però no pas forçosament tan aptes com els d’abans per fer-la competitiva internacionalment en el terreny de la reputació literària seriosa”. Més endavant rebla la tesi de manera més contundent; però, si prescindim de circumloquis, eufemismes i subterfugis tàctics (observin vostès de quina manera va referint-se en cada cas a la classe baixa, recordant en especial el sentit original del mot “plebeu“, i observin igualment complements com “a voltes”, “una certa…”, “en alguns casos…”, així com la reserva “tindrà conseqüències que fan de mal vaticinar” per tot seguit vaticinar una conseqüència concreta), el pinyol del concepte ja és aquí.

Algun raonament sobta. Per exemple, que el fenomen sigui “no merament democratització, no pas exactament democratització”. La lítote suggereix que el procés condueix al totalitarisme. El fenomen, però, no és “l’ascensió a la creació literària de capes socials abans amb prou feines alfabetitzades”, sinó l’alfabetització d’aquestes capes, necessària si cal que emetin responsablement vots que decidiran sobre el règim de la nació. O sigui: cal que, si els “plebeus” voten, puguin llegir i escriure; i un cop llegeixen, és difícil que no pretenguin escriure. En la versió de Bolaño, Pere Ordóñez no s’embranca en aquests termes complicats: entre altres coses, perquè parla també dels escriptors hispanoamericans. I no parla de repte, ni de conquerir espais de llibertat, sinó de transgredir, cremar, revolucionar, renunciar, etc. Diríem encara més: l’escriptor hispanoamericà escrivia també contra la tradició europea, a la qual tanmateix no pertany mai del tot.

Ordóñez tampoc s’embranca en una argumentació circular. Per a Gimferrer, l’enfrontament amb la pròpia classe benestant acaba concedint de retop una respectabilitat que permet competir internacionalment “en el terreny de la reputació literària seriosa”, de la mateixa manera que T.S.Eliot va poder dir que només pot renunciar a la personalitat qui en té. La circularitat de l’argument revela que el que se’ns diu aquí és que només els escriptors benestants (aristocràtics, burgesos, menestrals) poden competir seriosament en la Weltliteratur. La mateixa circularitat de l’argument, però, esdevé un punt feble (i per això Ordóñez, més taujà, no hi entra): les institucions a les que l’escriptor benestant s’enfronta, ¿no són les mateixes que li donen respectabilitat? Se’ns parla aquí com si hi hagués una mena d’esquizofrènia que, a un mateix subjecte, en una banda li nega el pa (per renegat) però en l’altra li penja medalles (per renegat també). Una esquizofrènia, d’altra banda, real. Però que només admet la presumpta transgressió (i fins i tot l’encimbella, i al capdavall la gira contra les anomenades “escoles del ressentiment”) quan aquesta juga en l’espai acotat del gaudi estètic, sense conseqüències en l’ordenament social. Al cap i a la fi, ¿cal que triem entre permetre l’accés al benestar d’amplis grups de persones o bé mantenir els plaers estètics refinats i profunds d’uns feliços pocs (que no volen deixar de ser ni feliços ni pocs)?

Se7en: Biblioteques

Posted in El món coetani with tags , on febrer 2, 2009 by joantdo

Jaume Llambrich, propietari del Basar de les Espècies, em convida a fer una llista, no gaire determinada, de set fets sobre un mateix (d’acord amb el que diu la persona que he trobat en el lloc de la piràmide des d’on ja no he passat endavant). Com que jo, a banda d’un moixó parrupador, sóc una rata de biblioteca, un malalt que quan dorm a un poble el primer que fa és anar a veure com és la biblioteca d’allà, vet aquí set biblioteques (públiques) i algunes lectures que els dec.

Biblioteca Les Corts – Miquel Llongueras: just a la vora del Camp Nou. La joia: a l’hemeroteca tenen revistes com Reduccions o Transversal.

Biblioteca Guinardó – Mercè Rodoreda: especialitzats, presumptament, en poesia. Hi trobaran, després, moltes mancances, però no els ho tinguin gaire en compte. Això sí, la joia: la secció de poesia estrangera, especialment pel que fa a poesia nòrdica.

Biblioteca Sagrada Família: la més nova d’aquí, un d’aquests edificis esplendorosos que broten a Barcelona (només que aquest cop no han fotut fora jubilats). Està molt bé pel que fa a art. La joia: un espai d’intercanvi de llibres, just davant de l’entrada. L’única manera que jo acabés adquirint un llibre de Josep Torras i Bages.

Biblioteca Sant Pau-Santa Creu: està just a la vora de la Biblioteca de Catalunya. No intentin fer reserves d’Internet: les hauran de fer per a la setmana que ve. La joia: Notes sobre el Superrealisme i altres escrits, de Lluís Montanyà.

Biblioteca Artur Bladé i Desumvila, de Flix: d’aquesta no sóc el primer que en parla. Joan Perucho un bon dia la va visitar, i en canta lloances en algun dels múltiples llibres d’articles dels seus últims temps. La joia: se’m fa difícil de dir, ja que és l’única on fa més d’un any que no he tornat. Ara, els puc assegurar que la secció relativa al dret administratiu local pagava la pena.

Biblioteca Marcel·lí Domingo, de Tortosa: el patronímic, de tota manera, és el de la nova biblioteca. A mi la que em resultava entranyable era l’antiga, la del Palau Oliver de Boteller, on la col·lecció local estava en una cambreta a la qual es pujava per unes escaletes i on jo mateix, completament sol, em dedicava fa sis o set anys a llegir vells números de La Zuda o de Gèminis. Que, encara ara, són la joia en aquest cas.

Biblioteca Pere de Montcada, de La Sénia: la mare dels ous, naturalment, pel que fa a la meua formació. Abans de la remodelació de fa un any, era molt, molt tranquila. I, a nivell bibliogràfic, la sorprenentment més completa de les que he citat aquí. Hi tenen des de Les Mirsines, colònia de vacances, de Miquel Bauçà, fins a Tractat d’ofiologia, de Lluís Urpinell. La joia: diversos DVDs de Béla Tarr. I el millor de tot és que molt poca gent ho sap.

Dit això, ara es veu que em toca passar la patata calenta a set veïns: sense ànims de posar-los en cap compromís, doncs: les fures del Bau, el Ojo Fisgón, la gent que hi ha darrera l’Horinal, en J.P., el senyor House, el blogger-Guadiana i, per mirar de tancar un determinat cercle, el reportero más dicharachero, si és capaç de perdonar-me tan sobada broma.

Pensar, el que se’n diu pensar

Posted in Els altres, Episodis nacionals, Rafael Sánchez Ferlosio with tags , , , , , , on gener 24, 2009 by joantdo

Segurament per raons lligades a la història recent i no tan recent, així com a la climatologia (un amic meu diu que les novel·les són coses de suecs, anglesos i russos perque tenen mal temps i no poden sortir de casa; aquí, en canvi, tens amb prou feines temps de fer un sonet que ja et venen ganes d’anar a passejar al solet), al país, i entenc país com a Espanya mentre no es demostri el contrari, ja que trobo que dir que no vivim a Espanya són ganes de tocar el botet mentre no aconseguim, realment i efectiva, alliberar-nos d’Espanya, i si no ho aconseguim serà que no ens fa tanta falta o no en tenim tantes ganes, al país doncs, o si volen estat, hi ha una escasíssima capacitat per al diàleg i per a la reflexió. En realitat, no hi ha cap filòsof català ni espanyol realment sòlid, i de tota manera, si ara me’n troben un, tinguin en compte que una flor no fa estiu; el paper dels mediocres en aquest món, la seva funció que els fa necessaris i imprescindibles, és crear un tou d’activitat, un humus que elevi el to del públic en general i que, alhora que obligui els genis a fer rendir la màquina més que no ho farien si només hi fossin ells (un cop assumit el fet que de genis n’hi ha un cada cent anys), obligui igualment els propis mediocres a no ser definitivament infectes. Doncs bé: tenim poesia, molta poesia, i per tant poesia d’un nivell estimable, tenim una mica de novel·la i bastants de contistes (aixecats, com no, sobre un tou o humus ingent de cuentistes), però no hi ha, ni aquí ni a l’altra banda dels Ports de Beseit, assatgistes ni filòsofs, ni ningú no té ganes de pagar perque existeixin; i tot plegat se’n ressent: els espanyols no sabem discutir, no sabem dialogar, i on sigui o quan sigui que sorgeix una diferència ideològica, fins i tot la més estúpida, com per exemple com arreglar el problema de Gaza (i dic que això de Gaza és una diferència estúpida en el sentit que podem estar discutint-ne hores, però ni palestins ni israelians s’estan esperant a la nostra decisió per veure què fan; per tant, la nostra discussió serà sempre una forma de passar l’estona, d’omplir el temps parlant de les misèries dels demés, en el millor dels casos un exercici de la intel·ligència que potser estaria més ben emprat si parléssem de temes que dominem), acabem recorrent a consignes que només sabem repetir com un lloro, consignes que no sabríem analitzar, reconstruir, raonar, consignes que ens semblen òbvies perque no ens les hem mirades prou, i que ens semblen que haurien de convèncer el contrari i que tenen la seua concreció més òssia en l’expressió: “això és així i punto”, a través de la qual ens enfonsem més i més en l’estupidesa, i això encara si no hem adoptat un estil decididament televisiu i encara escoltem i deixem parlar la gent. Per no parlar de la manera com encara avui els espanyols recorrem, com si fossem uns vulgars escolàstics, als criteris d’autoritat per a defensar les nostres posicions, oblidant que si una idea és una estupidesa, tant hi fa que la defensés Walter Benjamin com Thorstein Veblen; Machado ho va explicar, això, força bé a l’inici del Juan de Mairena, en un estil fragmentari que tal vegada sigui el que millor ens entra al cap, ja que no ens obliga a fer un gran esforç de memòria ni raonament però en canvi ens entrega petites afirmacions que podem anar llençant a l’adversari com si fossen còdols.

A les antípodes de tot això hi ha la prosa de Rafael Sánchez Ferlosio: Ferlosio escull un tema, el mira des de tots els angles, àdhuc els menys esperats, l’esgota, el reprèn i fins i tot és capaç, arribat al final, d’admetre que segurament no ha arribat al final i que s’equivocava (per exemple, ell arriba a suggerir que la bellesa física, en cada moment històric, ve definida per les característiques d’aquells que en aquell moment poden viure sense treballar, o sigui els rics; però just abans del final troba un contraargument que li enfonsa la hipòtesi momentàniament, i no se n’amaga, tot i no tenir temps per examinar-ho); hi ha un tremp intel·lectual aquí, del qual la sintaxi és solament com les petites ones que arriben a la riba de l’estany temps després de llençar-hi la pedra, poc usual al país. Un altre exemple: en un dels articles de La homilía del ratón examina el tòpic de l’enveja com a vici nacional, i mitjançant una disquisició sobre la veu activa o passiva dels verbs arriba a la conclusió que el vici nacional és creure’s envejable. Potser per això, si vostès estan molt preocupats per això de la crisi econòmica que diuen que pateixen els banquers i que a la llarga patirem tots, més que llegir (que també) God & Gun, que parla bàsicament sobre la guerra, podrien anar a llegir Non olet, un text que gira al voltant del fals concepte de consumisme, al voltant dels diners i totes aquestes coses, i gràcies al qual aconseguiran que Miquel Porta Perales i Xavier Sala-i-Martin no els prenguin més el pèl.

Brossa

Posted in El món coetani with tags on Desembre 30, 2008 by joantdo

Justerini & Brooks Whisky

 

 

el logo de l\